EL conflicto entre el gobierno sirio y los opositores al Presidente Bashar al Assad se desato en marzo de 2011. Las revueltas sirias comenzaron como protestas pacificas pero no tardaron en teñirse de sangre. Las autoridades acusan a las fuerzas externas de apoyar con armamento y financiación a grupos terroristas, mientras la oposición denuncia que el Ejercito de Al Assad mata a civiles. A raíz de un ataque de gas toxico ocurrido el 21 de agosto de 2013, que los países de Occidente han atribuido a las fuerzas gubernamentales, EE.UU. se preparo para un posible ataque contra territorio sirio. Gracias a la propuesta rusa a Siria para que entregue su arsenal químico bajo control internacional, se abrió de nuevo la posibilidad de una salida diplomática del conflicto.
Mientras la guerra civil en Siria en su cuarto año con aproximadamente 200.000 muertos, 18 millones de victimas entre refugiados y desplazados interiores y una gravisima destrucción de infraestructura, una serie de actores de la comunidad internacional buscan iniciativas de paz. La cita esta semana a sido en Moscu, donde el gobierno Sirio y algunos sectores de la oposición han aceptado reunirse. Es difícil que haya avances en el corto plazo pero factores que afectan a varios de los terceros países claves, especialmente Rusia e Irán, podrían generar un dialogo político . Debido a los repetidos fracasos en las conferencias de Ginebra 1 (2012) y 2 (2014), las expectativas de los actores internacionales son cada vez mas moderadas, orientándose a lograr ceses el fuego, acuerdos humanitarios parciales que impliquen a solo algunas de las partes en conflictos y treguas, con la expectativa de escalar luego a niveles mas ambiciosos. Pero las dificultades son muy fuertes. En primer lugar, la guerra tiene una gran diversidad de protagonistas y frentes. Las fuerzas armadas del gobierno (y los paramilitares que ha creado) y las milicias de hezbola luchan contra mas de 1.000 grupos armados , segun el seguimiento que hace el Cárter Center de Atlanta ( Estados Unidos).
La ONU y los acuerdos locales desde que tomo posesión de su cargo en 2014 como enviado especial de naciones unidas para el conflicto Sirio, Steffan de Mistura ha centrado su su esfuerzo en lograr acuerdos de alto el fuego y "congelar" el conflicto en ciudades estratégicas como Alepo. La idea es comenzar con un acuerdo humanitario, permitir el acceso internacional de ayuda, avanzar hasta intercambios de prisioneros y logar que la oposición entregue sus armas pesadas a cambio de tener el control administrativo de la ciudad. Una "autoridad para la paz y la reconstrucción", liderada por Naciones Unidas, implementaría los acuerdos. se formarían autoridades locales con las milicias que acepten, y estas reportarían a la autoridad interina.
Una experiencia similar se experimento previamente en Homs, pero de hecho fue una rendición de las milicias mas que acuerdo pactado. Al parecer otros acuerdos se están llevando a cabo entre ciudadanos en diversas localidades Sirias


No hay comentarios.:
Publicar un comentario